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martes, 16 de diciembre de 2014

El reflejo en el espejo

Ay, si tan sólo yo fuera el hombre del espejo y él viniera aquí a ocupar mi lugar... igual que hice yo.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Perdidos

El autobús paró cerca del río. El conductor se había equivocado en algún cruce y tenía la sensación de estar dando vueltas sin parar. Los pasajeros no podían darse cuenta de que iban sin rumbo. "¿Habían pasado ya por ahí?", se preguntó. Tendría que reanudar el viaje antes de levantar sospechas. En esta ocasión estaba seguro de que llegarían a su destino. El autobús giró a la izquierda, luego continuó recto hasta que pudo tomar una salida.

El autobús paró cerca del río.

Otra vez.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

El puente

Los papeles del juzgado que me echan de casa descansan sobre la mesa. En el televisor mi puesto de trabajo se va al otro lado del mundo sin mí. La madre de mi hija promete que ella nunca sabrá quién soy yo. La compañía energética corta la luz y yo cierro los ojos.

Cuando mis pies despegan de la barandilla del puente más famoso del mundo, descubro lo equivocado que estaba. Todos mis problemas anteriores nunca llegarán a ser tan importantes como el reto que se abre ahora ante mí. Mis esfuerzos se deben centrar en sobrevivir.

Frío. Agua. Oscuridad. Nadar. Luchar. Respirar. Recupero el control de mi vida.

El asesino

¿Dónde estarán tus besos y tus caricias?¿Dónde estarán tus deseos y tus sueños?¿Dónde estarán tu sonrisa amable y tu carcajada alegre?¿Dónde estarán ahora que no estás?

Grito, pregunto, grito y pregunto al bastardo que te llevó de mi lado, mientras mis manos estrujan su garganta en busca de una respuesta. Pero ni siquiera él lo sabe.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

La despedida

Fue la última vez que le vi. Llevaba un traje gris marengo y una corbata azul tinta. Me parecía altivo y elegante, como un pavo real. No había olvidado su viejo reloj, una obra de arte diseñada por algún maestro relojero ya fallecido. Sus zapatos, caros, siempre caros, brillaban casi tanto como sus gemelos de diamantes. Sus profundos ojos verdes me miraban intensamente la última vez que le vi. Sus ojos verdes me interrogaban cuando le empujé cornisa abajo.

martes, 2 de diciembre de 2014

(sin título)

Previamente en este microrrelato:
Genoveva continúa con su lista de ex-novios, amantes irregulares y citas a ciegas.

CAPÍTULO XIX - NIMEACUERDODESUNOMBRE, EL ABURRIDO

Era tan insulso que hasta su reflejo le ignoraba. Su sombre se extendía por kilómetros, incluso al mediodía, con tal de alejarse de él.
Cuando llegué a la aburrida mesa del aburrido restaurante que la aburrida persona había reservado, supe que no podía quedarme allí. La cena llevaría a una aburrida conversación seguida de un aburrido polvo y una aburrida relación que terminaría en la aburrida vida de un aburrido matrimonio junto a ese aburrido hombre. 
Ni siquiera le permití llegar a la 'e' de "Hola, ¿qué tal?" cuando se levantó para saludarme. Me fui con mi diversión a otra parte.

lunes, 24 de noviembre de 2014

El genocida

Si yo pudiera, todos vosotros estaríais muertos. Acabaría con vosotros uno a uno, o al azar, según el día. Pero no hago nada de eso. Qué voy a hacer: me puede el qué dirán.

El apuntador

A veces ocurren cosas. Otras, no. Justo en medio estoy yo, susurrándote al oído y metiéndome en tu cabeza; abonando tus culpas y lubricando los engranajes de tus pensamientos. "¿Por qué no has dicho nada? ¿No tendrías que haber estudiado más? ¿Y si la hubieras besado? Tal vez no deberías haber bebido tanto."
Cada palabra, un tormento. Cada pregunta, una duda. Ahí estoy, recordándote lo que fue y lo que debería haber sido.

jueves, 20 de noviembre de 2014

El terremoto

- Interrumpimos la programación habitual para darles una noticia de última hora: se ha producido un temblor en el centro de la ciudad. Por el momento no parece haber heridos. Los científicos han conseguido establecer el epicentro del seísmo en los nervios de una pareja de enamorados antes de su primer beso. Seguiremos informando según progrese su relación.

Un pequeño paso

"Te odio. Mírate, pero si ni te dignas en hacerme caso. Tengo ganas de que te mueres y me dejes en paz. Cuando estás durmiendo, te miro y pienso en lo insignificante que eres. Te odio. Oh, ¿ahora me haces caso?"
- ¿Qué pasa? Vaya, no tienes comida. Vamos a buscar una lata.
"Te quiero."

martes, 18 de noviembre de 2014

La carta del enamorado

Se ajustó el nudo de la corbata, se puso en pie como pudo y comenzó su plegaria:
- Hay novelas que aun sin ser largas no logran comenzar de verdad hasta la página 50 o la 60. A algunas vidas les sucede lo mismo. Por eso no me he matado antes. Me he equivocado. Sé que aun tengo cosas importantes que hacer. Le pido clemencia. Quiero volver con mi mujer, señor juez.
- Agradezco la formalidad, pero aquí todos me conocen como San Pedro.

El afortunado

Comprendió que no le quedaba nada que perder. Lanzaría la moneda al aire y, en ese momento, sabría cuál es su futuro. Si sale cruz, la fortuna sería suya. El dinero, la fama, las mujeres, el alcohol, las mujeres con alcohol... Cualquier cosa que se le antojase, la tendría. No habría límite alguno.
Y si sale cara, simplemente volvería a tirar la moneda.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

La primera noche (de nuestras vidas)

Comprendió que no le quedaba nada que perder. Tiró del freno de emergencia y el vagón se detuvo de golpe. Consiguió abrir las puertas con mucho esfuerzo y corrió entre las vías hasta la estación. Ella corrió a su encuentro. Él subió al andén y se fundieron en un beso apasionado. A la nacional no le hizo tanta gracia tal despliegue de amor. Pasaron la primera noche juntos, en celdas contiguas, con las manos entrelazadas.

¿Una ballena blanca?

El viejo capitán al fin había encontrado su bestia y su venganza. El monstruo albino surgió desde las profundidades y se dirigió a él. El experimentado marino alzó su arpón, apuntó con la destreza que sólo dan los años y gritó: 
- ¡Eloy!¡Deja de jugar y sal de una vez!
- Pero mamá, todavía no tengo los dedos arrugados.
- Venga, fuera.

El monstruo marino, el viejo capitán y su tripulación dieron vueltas y vueltas mientras su océano se iba por el desagüe de una bañera blanca.

lunes, 10 de noviembre de 2014

80, ni una más

Pequeño homenaje al relato de Jose

Tengo el trabajo más extraño del mundo; casi nadie conoce su existencia: soy microrrelatero. Cuento historias en menos de 80 palabras. No permito ni una más.
Es duro: debes ser ingenioso y entretener al lector. Además, el final ha de ser sorprendente. Tienes que dejar al lector con la boca abierta, con un nuevo giro tras cada línea.
Condiciona tu vida. Nadie te entiende. No comprenden los esfuerzos de concentrar universos infinitos en unas pocas palabras. Es por eso que 80

El hijo de Darwin

Tengo el trabajo más extraño del mundo, casi nadie sabe de su existencia. Soy el susurro del viento en una noche oscura. Soy el sudor frío antes de que la aguja entre en tu piel. Yo soy el temblor que te recorre cuando te asomas al abismo. Yo soy la sombra en el espejo mientras buscas la llave de la luz. Soy el rostro de las estatuas cuando no miras. Yo soy el que te mantiene en alerta y te permite combatir tus miedos. Sin mí, estarías muerto.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Las demencias

Tengo el trabajo más extraño del mundo, casi nadie sabe de tu existencia.

I

OLVIDO

Soy la que se encarga de hacerte olvidar, de restregarte ideas por la punta de la lengua. Me alimento de los segundos que malgastas diciendo si quieres recordar o continuar.

II

ESCARLATA

Soy quien pone palabras en tu boca sin que te des cuenta. Especulo con el rojo de tus mejillas y tu vergüenza.

III

ARGENTINA

Soy la que pinta tus cabellos de plata. Vivo del placer que me da verte triste delante del espejo.

jueves, 6 de noviembre de 2014

El mentiroso

Tengo el trabajo más extraño del mundo, casi nadie sabe de su existencia. Soy el último político honrado del país.

Charla de sobremesa

- Oye.
- Dime.
- Estaba pensando...
- ¿Sí?
- No, dirás que es una tontería.
- No, no, adelante. No te lo guardes.
- Está bien.
- Escucho. Adelante.
- Verás, ¿y si el fin del universo no fuera más que el inicio mismo del universo y todo fuera un simple bucle temporal?
- Vaya, muy profundo.
- Sí, se me acaba de ocurrir. No sé por qué.
Le siguieron dando vueltas al tema mientras continuaban pastando.

BILLY

Los dos hombres se inclinaron sobre el papel. Los dieciséis tacos de madera se introducirán en los tablones, dos por lado. Luego, con la herramienta correspondiente, se insertarán doce tornillos, número de referencia uno-uno-ocho-tres-tres-uno, en las baldas señaladas.
- Elemental, querido Watson.
- Déjese de pamplinas, Sherlock, y páseme el destornillador.
Así de entretenidos pasaron la tarde, a la espera de un nuevo caso.