jueves, 23 de octubre de 2014

¿BAILAS?

Me eché a un lado para dejarla pasar. Ella también se apartó hacia el mismo lado, quedando de nuevo uno frente a otro.
Volvimos a apartarnos al unísono en el sentido contrario, cortándonos el paso nuevamente. Sonreímos.
Haciendo un quiebro me aparté de nuevo, permitiendo que continuara su camino. ¡Y nunca más volvimos a bailar!

2 comentarios:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.